Las estaciones
Mueve la Tierra por su órbita o pulsa reproducir. Fíjate en que el eje de rotación siempre apunta en la misma dirección del espacio — por eso, medio año un hemisferio se inclina hacia el Sol y medio año se inclina en sentido contrario. No es la distancia al Sol: es la inclinación.
Concentración de la luz
La Tierra está a su distancia mínima del Sol a comienzos de enero — en pleno verano del hemisferio sur. La distancia no explica las estaciones: lo que cambia es el ángulo con que llega la luz solar y la duración del día.
¿Por qué hay estaciones?
El eje de rotación de la Tierra está inclinado 23,44° respecto a la perpendicular de su órbita, y mantiene esa misma orientación en el espacio durante todo el año. Por eso, en un punto de la órbita el hemisferio sur se inclina hacia el Sol (verano austral) y medio año después se inclina en sentido contrario (invierno austral), sin que la distancia al Sol cambie de forma apreciable.
Cuando un hemisferio se inclina hacia el Sol, ocurren dos cosas: el Sol alcanza mayor altura al mediodía, de modo que sus rayos llegan casi verticales y concentran su energía en menos superficie; y los días son más largos, por lo que esa superficie se calienta durante más horas. Esa es la estación cálida. En el hemisferio opuesto, los rayos llegan rasantes, se reparten sobre más terreno y los días son cortos: es la estación fría.
Un mito muy común dice que hace calor en verano porque la Tierra está más cerca del Sol. Es falso: la Tierra está más cerca del Sol a comienzos de enero, justo cuando es verano en el hemisferio sur e invierno en el norte. Lo que produce las estaciones es la inclinación del eje, no la distancia. Cambia la latitud del observador para ver cómo las estaciones se invierten entre hemisferios.