Movimiento del cielo
El cielo parece girar una vez al día alrededor de los polos celestes. Mueve el tiempo y observa cómo el Sol y las estrellas salen por el este y se ponen por el oeste. Cambia la latitud y verás cómo se inclina toda la geometría de los círculos estelares.
La esfera celeste completa una vuelta cada ~24 horas. Toda estrella describe un círculo alrededor del polo celeste; la inclinación de esos círculos respecto al horizonte depende solo de la latitud del observador.
¿Por qué se mueve el cielo?
La Tierra gira sobre su eje una vez al día. Desde el suelo no sentimos ese giro: lo que vemos es el efecto inverso, una esfera celeste que parece rotar a nuestro alrededor de este a oeste. El Sol, la Luna y todas las estrellas salen por el horizonte oriental, cruzan el cielo y se ponen por el occidente. El movimiento completo tarda unas 23 horas y 56 minutos (un día sidéreo).
Ese giro ocurre alrededor de dos puntos fijos en el cielo: los polos celestes, que son la prolongación del eje de rotación de la Tierra. Una regla sencilla y muy útil: la altura del polo celeste sobre el horizonte es exactamente igual al valor absoluto de tu latitud. En Santiago, a −33,45°, el polo sur celeste está a unos 33° sobre el horizonte sur; en el ecuador los polos quedan justo en el horizonte; en el polo terrestre, el polo celeste está en el cenit, justo encima.
Las estrellas cercanas al polo visible nunca se ponen: son las estrellas circumpolares, que trazan círculos completos sin tocar el horizonte. Una estrella es circumpolar cuando su distancia al polo es menor que la altura del polo, es decir cuando |declinación| > 90° − |latitud| y tiene el mismo signo que la latitud. Las demás estrellas salen y se ponen, describiendo arcos más o menos inclinados: verticales en el ecuador, casi paralelos al horizonte cerca de los polos.
Desde Santiago, en el hemisferio sur, el cielo gira alrededor del polo sur celeste, situado a unos 33° de altura hacia el sur. A diferencia del hemisferio norte, que cuenta con la estrella Polar muy cerca del polo, el polo sur celeste no tiene ninguna estrella brillante que lo marque: hay que ubicarlo prolongando la Cruz del Sur. Cambia la latitud entre Santiago, el ecuador y los polos para ver cómo se inclina toda la geometría del cielo.