La zona habitable
Ni tan cerca que el agua hierva, ni tan lejos que se congele: alrededor de cada estrella hay una franja donde un planeta podría tener agua líquida. Cambia la masa de la estrella y mira la zona encogerse o crecer; arrastra el planeta y comprueba si su mundo es un horno, un congelador o un hogar.
La zona habitable escala con el brillo de la estrella: sus bordes crecen como √L. La temperatura mostrada es la de equilibrio (albedo 0,3), sin atmósfera: a la Tierra le corresponden −18 °C, y es el efecto invernadero el que suma los ~33 °C restantes. Estar en la zona no basta — Marte está dentro y aun así está congelado.
La franja del agua líquida
Una cuestión de distancia. La temperatura de un planeta depende sobre todo de cuánta luz recibe: el doble de distancia, cuatro veces menos luz. Alrededor de cada estrella existe entonces una franja —la zona habitable— donde un planeta con atmósfera podría mantener agua líquida en su superficie. Como el brillo estelar manda, la franja se desplaza como la raíz cuadrada de la luminosidad.
Estar en la zona no basta. Venus, justo por dentro del borde caliente, sufrió un efecto invernadero desbocado y hoy su superficie funde el plomo. Marte está dentro de la zona, pero es pequeño: perdió casi toda su atmósfera y el agua se congeló. La zona habitable señala candidatos, no garantías — la atmósfera decide el resto.
Los mundos de las enanas rojas. Las estrellas más comunes de la galaxia son débiles enanas rojas, y su zona habitable es diminuta y cercanísima: Próxima b completa su «año» en 11 días. Tan cerca, los planetas quedan con rotación sincronizada —un hemisferio en día eterno— y expuestos a violentas fulguraciones. Si hay vida allí, será muy distinta de la nuestra.
La caza desde Chile. Miles de exoplanetas encontrados por tránsitos y bamboleo Doppler ya pueblan estas zonas, y los telescopios gigantes del norte de Chile —incluido el ELT en construcción— buscarán en sus atmósferas las huellas químicas de la vida. Próxima Centauri, la estrella más cercana con un planeta templado, brilla precisamente en el cielo austral de Santiago.